La Administración Publica.

Webblog personal de Rafael Moral Gutiérrez. En unos tiempos de máxima actividad de la Administración Tributaria, hay que estar preparado, de ahí que tener un conocimiento lo mas amplio posible sobre el procedimiento tributario y los distintos tributos, nos garantiza, no siempre, éxito frente a la Administración.

9 jun 2015

Alta en IAE de socios profesionales de entidades mercantiles



La Dirección General de Tributos (DGT) ha resuelto consultas de los contribuyentes relacionadas con la problemática suscitada por el tercer párrafo del artículo 27.1 de la Ley 35/2006 de IRPF (LRIPF) (en la redacción dada por la Ley 26/2014 de 27 de noviembre). 

Pues bien, la DGT ha publicado recientemente distintas consultas en cuanto a la tributación-alta de los socios de entidades mercantiles por el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE). 
En concreto, las siguientes consultas:
En la Consulta nº V1306/2015, nos encontramos con el caso de una persona física que es socio y administrador de una SL, dedicada a la actividad de agencia de viajes, en la que éste ejerce los servicios de administrador de Agencia de Viajes (SL) y además de las mismas funciones que cualquier otro trabajador.

 En el de estas dos primeras consultas relacionadas (V1248/2015 y V1306/2015), la DGT concluye que “ … teniendo en cuenta lo dispuesto en los preceptos citados y en línea con lo señalado en relación con el Impuesto sobre el Valor Añadido (ver CV1147-15, de 13 de abril), cabe concluir que no realizan actividad económica alguna sujeta al IAE, dado que no se cumple el requisito de la ordenación por cuenta propia de los medios de producción y/o recursos humanos, por lo que en este caso no tendrán que darse de alta en epígrafe alguno de las Tarifas del Impuesto ”.

En la Consulta nº V1310/2015, se analiza el caso de una persona física que presta sus servicios  como ingeniero de proyectos y asesoramientos técnicos de la construcción, en una sociedad cuya actividad principal es la ingeniería. Esta persona es socio trabajador y consejero, percibiendo una nómina de la sociedad.

En este caso, la DGT concluye en el sentido: “…teniendo en cuenta lo dispuesto en los preceptos citados y en línea con lo señalado en relación con el Impuesto sobre el Valor Añadido (ver CV1148-15, de 13 de abril), habrá que examinar cada caso en concreto, considerando todas las circunstancias concurrentes en la prestación de los servicios del socio a la sociedad en cuyo capital participa, para determinar si se cumple el requisito de la ordenación por cuenta propia de los medios de producción y/o recursos humanos, que es lo que determina si estamos ante el ejercicio independiente de una actividad económica y, por ende, si se produce la sujeción al IAE ”.

EN CONCLUSION y, a efectos del Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE), para cualquier socio profesional de entidades mercantiles, de las cuales perciben la correspondiente remuneración sometida a retención, cotizando en el Régimen Especial de Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos de la Seguridad Social, NO ESTARÁN SUJETOS A IAE, cuando no se cumpla el requisito de la ordenación por cuenta propia de los medios de producción y/o recursos humanos con el fin de intervenir en la producción o distribución de bienes y servicios.

29 may 2015

CERTIFICADO DE RETENCIONES

LA OBLIGATORIEDAD DE ENTREGAR EL CERTIFICADO DE RETENCIONES
Hoy voy a dedicar esta entrada al Certificado de Retenciones,  a su obligación de expedir y entregar a quien soportó dichas retenciones, sea trabajador, persona física, jurídica o empresario, algo muchas veces comentado pero olvidado en gran medida.

El certificado es un documento que la empresa debe entregar al trabajador y al resto de personas a las que haya aplicado retenciones y que detalla las percepciones abonadas en el ejercicio y las retenciones practicadas. El certificado de retenciones no solo recoge los rendimientos del trabajo, si no cualquier otra renta que esté sometida a retención, como puede ser el abono de servicios profesionales o el pago del alquiler de un local de negocio.

Es obligatorio para la empresa entregar al trabajador, al profesional, empresario por determinadas actividades o al arrendador del local el certificado original firmado y sellado, como justificante de la retención efectuada. Pero tan solo hay que incluir los importes efectivamente abonados y no los adeudados. Es decir, si mi inquilino me adeuda alguna mensualidad, ese importe no debe figurar en el certificado de retenciones hasta que lo pague. Se incluirá en el certificado del ejercicio en el que efectúe su abono, detallando que se trata de percepciones correspondientes a un ejercicio anterior.

En el mes de enero, las empresas envían a la Agencia Tributaria los resúmenes de las retenciones practicadas en el año, que han ido ingresando trimestralmente en la AEAT, utilizando distintos modelos según la naturaleza de la renta: modelo 180 (resumen de retenciones de alquileres), modelo 190 (retenciones de salarios y profesionales), modelo 193 (retenciones de préstamos y rendimientos del capital mobiliario)… En los modelos se indica la base y el importe de la retención y se identifica a aquél a quién se ha retenido. Hacienda confecciona los borradores y datos fiscales utilizando estos datos.

El empresario o pagador debe comunicar esa misma información al destinatario de la percepción entregándole el certificado de retenciones. Esta obligación se establece en el Reglamento del IRPF en su artículo 108.3:
“El retenedor u obligado a ingresar a cuenta deberá expedir en favor del contribuyente certificación acreditativa de las retenciones practicadas o de los ingresos a cuenta efectuados, así como de los restantes datos referentes al contribuyente que deben incluirse en la declaración anual a que se refiere el apartado anterior”.

El incumplimiento de la obligación se considera infracción tributaria y puede ser sancionable.


No viene mal un recordatorio ahora que nos encontramos en plena campaña de Renta.